Callada estoy sentado en frente de dos valijas abiertas.

¿Esto es todo? Mi vida es del volumen de dos valijas; equipaje que cada segundo parece más chico. Tal vez es justo este conocimiento la razón porque me ha costado tanto preparar mis cosas en los últimos días.

Una, y otra vez, mis hermanas y mi padre entran la pieza y me levantan el ánimo. Nos entendemos sin palabras. Ellos me conocen muy bien y saben cómo me siento en este momento. Se dan cuenta de que yo no me quiero ir.

Finalmente mi mamá también entra la pieza. “Dos valijas…”, mascullo yo. Callada me abraza. Con lágrimas le digo al oído que la quiero mucho. En este momento me doy cuenta de qué significan estas valijas realmente.

Representan un año lleno de emociones. Un año en que me enamoré de Argentina tanto que ahora tengo miedo de mi partida.

Regina - 1

Sinceramente fue un gran desafío para mi “descongelarme” en el primer tiempo en Argentina. También me costo mucho a quitarme la timidez frente a esta cultura nueva. Pero los cariñosos y alegres argentinos me facilitaron el enamorarme de mi país anfitrión en muy poco tiempo.

Después de varios asados familiares, logré aprender todos los nombres tan raros de mis primos, tíos y de toda mi familia nueva. Eso me allanó el camino para ser aceptada como parte de la familia y me dieron mucha ayuda y cariño.

Finalmente la vida cotidiana me permitió la inmersión en la cultura argentina. Mis días estaban llenos con el colegio, la familia, la danza y el deporte, pero también con riñas amenas con mis hermanas y un matecito con mis mejores amigos. En todo caso disfruté mucho del temperamento espontáneo de los argentinos.

Pero es la combinación de diferentes experiencias, sentimientos, colores, sabores y olores que yo asocio con Argentina. Y también el sentimiento de saber que hay un otro lugar en el mundo que es mi casa. Un lugar en el que guardo tantos lindos recuerdos, en cada esquina de cada calle y en cada estación. Un lugar en donde hay gente que me ama y que yo llevo como “Mamá” y “Papá” en mi corazón. Este sentimiento es incomparablemente maravilloso. Así aprendí que a veces poco puede significar mucho. Recién ahora me estoy dando cuenta, poco a poco, lo que aprendí en este año de intercambio.

Pues en esas valijas llevaba el mundo…

 Regina - Haciendo asadoRegina - yo en el carnaval