Buenas a todos.

Soy Carlos, de la ciudad de Corrientes.

Después de casi 13 años de mi aventura en Noruega junto a YFU, me invitaron a contar mi historia y acá estoy.

Con  1 año de experiencia de intercambio, y 13 años mas para analizar lo vivido, puedo decirles que todo lo enriquecedor  que un intercambio te da tiene que ver con lo distinto , lo diferente que puedas vivir. Eso es lo que me dio Noruega.

De una ciudad calurosa de Argentina de 500.000 habitantes, donde vivía en pleno centro, cerca de todo, me encontré en un pueblo alejado de 1.000 personas, donde mi vecino más cercano estaba a 2km,  y donde el invierno llega a -15º bajo cero.

Carlos en la nieve

Acostumbrado, como todo argentino creo yo, a la cercanía, al ser amigo,  al disfrutar en grupo, me encontré en Noruega con chicos que viven la amistad distinto, más reservados, donde se juntan poco y les gusta vivir su individualidad.

Nunca había salido de casa solo por más de una semana, acostumbrado a que mi pobre mamá se encargue de todas mis cosas (lavar, planchar, cocinar, etc.) me encontré en un lugar ajeno, donde no entendía el idioma, y donde debía ocuparme de todas mis cosas.

Quizás al principio pueda haber parecido un bajón,  pero lo lindo de estar tan lejos, es justamente que no podes volver tan fácil, y haciendo de tripas el corazón vas descubriendo una forma nueva de ver las cosas, de encarar las situaciones, de vivir tu vida.

Así aprendés el valor de la amistad (porque extrañas a los que dejaste y te aferras a los nuevos), valorás lo cotidiano (porque te acordás cuando mamá hacía aparecer mágicamente la ropa limpia y la comida hecha), y sobre todo te conocés a vos mismo cada día un poquito más.

Espero el lugar que elijas, te dé lo que Noruega,  su paisaje,  su clima,  su  gente,  me han dado a mí.

Carlos en Noruega

Un saludo,

Carlos