El regreso de Bart Simpson

El 5 de julio de 2009 llegamos en Bs. As. Fue exactamente lo mismo que dos años antes, pero… ¡Estaba con mi mamá! Para ella, es todo nuevo y yo fui el guía de las siguientes semanas.

Teníamos un hotel que se quedaba más o menos adentro del obelisco: era en el centro, centro, de Buenos Aires. Llovió mucho el primer día. No era tan lindo, pero después mejoró el tiempo. Visitamos las cosas turísticas como La Boca, Recoleta, un show de tango en la esquina Carlos Gardel y Palermo. El ultimo día en la ciudad, fuimos a Don Torcuato, ahí vive mi “abuelita de intercambio”. Es una señora muy amable. Nos quedamos una noche y nos preparamos para el viaje al próximo destino: ¡Salta!

Mi mamá se quedó sólo tres semanas. Quería mostrarle algo más que sólo Buenos Aires y el lugar donde viví durante mi intercambio: Catamarca. Por eso, hicimos un viaje a Salta. ¡Un viaje de 18 horas! Acá, en Holanda, es imposible hacer un viaje de 18 horas. Si manejás 18 horas seguidas… ¡Llegás a Italia! Impresionante las distancias en Argentina…todavía me sorprenden.

En Salta, el primer día fuimos en 4×4 a San Antonio de los Cobres. Aquí también fuimos con el YFU Trip, en Febrero 2006. Mi amigo Luuk casi se murió en un restaurante porque se atragantó (¡No sé bien como decirlo en castellano!) con la carne de llama!! Además, pasamos por las salinas grandes que son realmente impresionantes: ¡Parece la Luna! Es todo sal, sal, sal… También parece nieve. Hace frío, pero el sol te hace mal porque es muy fuerte.

Al otro día anduvimos a caballo. ¡La primera vez en mi vida! También de mi mamá. Resultó en muchos gritos de ella y en fotos re lindas de ese día. Enrique, el dueño, nos hizo un asado riquísimo! El primer asado de mi mamá. O sea… ¡el primer famoso asado argentino! ¡Le encantó!

Después de tres días en la hermosa Salta, tomamos un colectivo al destino final: San Fernando del Valle de Catamarca. Estaba muy nervioso cuando subimos al colectivo en la terminal de Salta. A las 06:15hs. de la mañana llegamos. Tempranísimo. ¡Encima, había dormido sólo una hora! Mi hermano, Gonzalo, me estaba esperando, junto con mi amigo Leo.

Fue rarísimo estar en casa de nuevo. Sobre todo porque mi mamá holandesa estaba conmigo ahora. Se quedó cuatro días antes de volver a Holanda. En esos días, mi mama de intercambio, Bibiana, la llevó a todos lados.

En la época que estuve en Catamarca, el tema de la gripe A era muy feo. Había muchas cosas suspendidas. Por ejemplo, la fiesta más grande de Catamarca: la Fiesta del Poncho. Pero, la gripe también tuvo sus cosas buenas para mí. Las vacaciones duraron dos meses. Así que todos mis amigos que estaban estudiando en Córdoba y Buenos Aires, volvieron a Catamarca. ¡Y yo pude visitarlos!

Después de que mi mamá se fue, yo me quedé dos semanas más. Una día, caminando por el centro de Catamarca, unos chicos, en la plaza, que me reconocieron y me gritaban: “¡¡BART SIMPSON, has vuelto!!”. Eso fue lo más lindo de todo. Vi a casi todos mis amigos y amigas durante las tres semanas en Catamarca. Quiero decir gracias a mi familia para habernos recibido en casa. ¡Son lo más!

El 1ro de agosto me fui en colectivo a Córdoba. La despedida no fue, por suerte, tan triste, ya que sé que no es una despedida para siempre. Fue en Córdoba, un domingo tranquilo donde, por la primera vez, me sentía muy mal por dejar el país de nuevo. La Argentina ya es mi país…

Por último, estuve unos días en Buenos Aires, de nuevo. Fui a la Oficina Nacional a visitar a los chicos de YFU y comimos unas empanadas. Las últimas para mí. ¡Fueron muy ricas! ¡Gracias chicos!

Fueron unas vacaciones inolvidables y, gracias a Dios, pude visitar tantos amigos y, por supuesto, mi familia en Catamarca.

Espero que les haya gustado mi historia.

Gracias Argentina. ¡Te extraño!

Saludos desde Holanda,

Bart Vos