Lo primero que vi de la Patagonia era el cielo y la grandeza del campo. Me impresionó tanto que no lo podría creer.  Bajando del avión me encontré con una banda de locos que ahora son mi familia: Roby, Sandra, Azul, Carola, Ivo, Lorenzo, Barbi, Jazmín. Me llevaron a la casa donde me esperaban mis abuelos Italo y Silvia. Como yo no sabia casi nada del castellano, no entendí nada, pero parecía que no lo importaba a nadie, ya que no pararon de hablarme, interrumpiéndose todos entre sí.

Azul, que va conmigo al colegio, me prestó su uniforme viejo, que me quedó HORRIBLE, pero no tenía otra opción. Entonces me puse el despertador automático que me había traído de Alemania a las 6 y media, para tener tiempo en el baño: Me bañé, me puse el uniforme y bajé a desayunar, preguntándome, por qué los demás no se  despertaron. Al terminar de comer vi el reloj de la cocina y me di cuenta que eran las 3 y media de la noche (los señales de América obviamente no son los mismos que los de Europa, aprendí).

Theresa - Novio

Más tarde, en el colegio estaban sacando fotos  – creo que la mirada extraña que tengo en mis fotos es culpa del caos en mi cabeza este día, en cual solo estaba corriendo atrás mi hermana tratando de no perderme. Todos me saludaron y me di cuenta de que todos estaban hablando de mí, el problema era: Yo no entendía que dijeron.
Me llevé 3 meses hasta que podría acordarme de todos los nombres de mis compañeros del curso, y más  de los de mi familia (porque tengo una familia GRANDÍSIMA – cada domingo aparece uno nuevo). El colegio es bastante fácil para mí y  encontré amigos rápidamente, que yo no he esperado.
Como quise seguir bailando, me anote en el Hispano y fui al Tango y al Salsa. Recién empecé con Folklore. Voy al colegio Británico y al gimnasio.

Theresa - Guitarra

Si me hicieran elegir lo que más me gusta, dijere la estancia de mi familia, el cielo colorado, las vacaciones en Pinamar y el viaje con YFU. Además mi cumpleaños que pasé en el glaciar y en Punta Bandera. No olvidaré las rondas del mate y tampoco la libertad e  independencia que tengo acá y que disfruto lo más posible. Me encanta, que nunca llega el momento de aburrirme porque siempre pasa algo nuevo, inesperado.
Puedo decir que me convertí en una chica argentina después de tanto tiempo viviendo en este país tan hermoso.

Theresa Kruse – Julio 2009

 

Theresa - Flia